Paspalum

INIA Sepé

Nombre e

  • Gramínea perenne, estival nativa
  • Estación de crecimiento de octubre a abril
  • Alta producción de forraje y semilla
  • Muy persistente
  • Baja incidencia de Claviceps paspali


Paspalum notatum INIA SEPÉ presenta una gran capacidad colonizadora a través de una amplia red de rizomas cortos. La producción de forraje puede variar desde 1500-2000 kg MS/ha en el año de implantación, a producciones de 6000 y hasta 12000 kg MS/ha en los siguientes años, alcanzando los máximos en condiciones de alta humedad y fertilidad.
La tasa de crecimiento promedio de noviembre a abril es aproximadamente 45 kg MS/ha/d, logrando máximos de crecimiento de 90 a 100 kg MS/ha/d en la segunda quincena de enero. En invierno, con las primeras heladas severas las plantas pierden el forraje verde, rebrotando desde sus rizomas a fines octubre-principios de noviembre.

El valor nutritivo de INIA Sepé varía en función de la cantidad de forraje acumulado, del nivel de nutrientes aplicado, y –sobre todo– de la cantidad de inflorescencias presentes oscilando entre 10-15% de proteína cruda y 52-65% de digestibilidad. A diferencia de otras especies C4, la estructura postrada hace que en el estrato de pastoreo se encuentren principalmente láminas verdes y pocas vainas.

La producción de semilla es relativamente alta debido al tamaño y densidad de panojas, que se producen desde mediados de diciembre hasta febrero. INIA Sepé es poco afectado por Claviceps paspali, (incidencia cercana al 12% en promedio de dos años).

Implantación y manejo
La primavera es la época recomendada para su siembra puro. El mes de noviembre es ideal ya que se alcanzan buenas temperaturas de suelo. En siembras de otoño se han logrado implantaciones exitosas cuando es consociado a especies templadas.

La siembra sobre tierra laboreada o en siembra directa son los métodos más recomendables. Seleccionar una chacra libre de malezas, con excelente preparación de la cama de siembra, logrando profundidad de siembra no mayor a 1cm; son prácticas recomendables

La densidad de siembra debe ajustarse para obtener alrededor de 150 semillas viables por metro2. Con lotes de adecuado peso de mil semillas (mínimo de 3 gramos por mil semillas), densidades de siembra del entorno de 10 a 15 kg/ha asegurarían el stand de plantas objetivo.
La fertilización inicial debería incluir un fertilizante binario, ya que la presencia de fósforo y nitrógeno incrementan el vigor inicial de las plántulas. A partir del segundo año se recomienda la fertilización nitrogenada de forma de potenciar la producción de forraje y aumentar el tenor de proteína del mismo.

Paspalum notatum cv INIA Sepé tiene muy buena adaptación a la gran mayoría de los suelos de Uruguay




Programa Nacional de Investigacion en Pasturas y Forrajes.